Barcelona pide proteger el corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo

El Ayuntamiento de Barcelona pide que se proteja el corredor de migración de los cetáceos del Mediterráneo como un ecosistema marino que sufre todo tipo de amenazas que ponen en riesgo no sólo a los cetáceos, sino a otros animales como las tortugas.

El consistorio quiere sensibilizar sobre los peligros que acechan a los cetáceos, como la contaminación acústica, y considera “fundamental proteger y asegurar la preservación de la biodiversidad marina como parte esencial de la calidad del litoral“.

Por ello, el Ayuntamiento de Barcelona apoya que el litoral catalán sea declarado zona especialmente protegida de importancia a Mediterráneo (ZEPIM).

El Ayuntamiento de Barcelona, junto con la Alianza Mar Azul, ha organizado para mañana una jornada de debate científico y ambiental sobre la importancia ecológica y el estado del proceso para la protección en el ámbito estatal e internacional del corredor de migración de cetáceos de la demarcación marina valencianobalear del Mediterráneo.

También abordarán el problema de la contaminación acústica submarina, una amenaza invisible pero que daña gravemente la vida en el mar.

La jornada se hará pocas semana antes de que se celebre la próxima Conferencia de las Partes (COP) del Convenio de Barcelona, a mediados de diciembre en Tirana (Albania).

Fuentes municipales han recordado que está previsto en Tirana se declare este corredor migratorio de cetáceos como zona especialmente protegida de importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), “si el Gobierno español cumple previamente el compromiso adquirido internacionalmente y da los pasos necesarios para ello en las próximas semanas“.

En 2016, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, con el apoyo explícito de la Comisión Europea, inició los trámites para declarar el corredor como ZEPIM en su próxima cumbre de diciembre de 2017.

También el pasado 6 de octubre pasado, el Gobierno se comprometió en la cumbre internacional “Our Ocean”, organizada por la Unión Europea, a convertir el corredor de migración de cetáceos mencionado en un área marina protegida, dentro de la normativa española.

Según ha resaltado el Ayuntamiento de Barcelona en un comunicado, este corredor “es de altísimo valor ecológico por alojar una gran diversidad de especies de cetáceos, incluyendo la segunda y tercera especie más grande de la Tierra: los rorcuales y los cachalotes, así como el delfín mular y el delfín listado y especies de cetáceos buceadores como el calderón gris, el calderón común y el zífid de Cuvier, entre otros”.

También es utilizado como zona de paso migratorio por el rorcual común hacia sus áreas de cría y alimentación en el norte del Mediterráneo.

Sin embargo, según el consistorio, este valioso espacio está amenazado por varios proyectos de prospecciones petrolíferas con una superficie de actuación prevista que coincide con la del mismo corredor.

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