El corredor de cetáceos del Mediterráneo será área marina protegida

El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente ha sacado a información pública el proyecto de real decreto por el cual declara el corredor de migración de cetáceos en el Mediterráneo como área marina protegida. Así, con el anuncio de la consulta pública se despeja el camino para conseguir que el Convenio de Barcelona apruebe la declaración de este corredor migratorio de cetáceos como ZEPIM.De esta manera, este enclave se incluirá en la lista de zonas de especial protección de importancia para el Mediterráneo (ZEPIM) dentro del Convenio de Barcelona.

El decreto establece que quedarán prohibidas en el citado corredor las actividades extractivas de cualquier tipo que no estén en vigor actualmente, lo que implica que, por lo tanto, no podrán ser autorizados los proyectos de prospecciones petrolíferas actualmente en tramitación.

En esta zona están en trámite doce permisos de investigación de hidrocarburos solicitados por la petrolera Cairn Energy en el golfo de León, así como otra petición en el mismo sentido (el proyecto Medusa) promovida frente a las costas de Tarragona. Estas dos zonas se solapan con grandes áreas del citado corredor.

Protección asegurada

Se estima que, de esta manera, se evita definitivamente la posibilidad de desarrollar proyectos “que hubieran podido generar un impacto ambiental crítico e irreversible sobre las poblaciones de fauna marina”, según la Alianza Mar Brava, que lleva años promoviendo esta protección.

También se prohibirá la realización de sondeos acústicos con cañones de aire comprimido (usados por las empresas de servicios petroleras para buscar yacimientos de hidrocarburos) y otras fuentes de ruido submarino, “una amenaza invisible pero que daña gravemente la intrincada red de la vida marina”, añade la Aliança Mar Blava.

Conferencia del Convenio de Barcelona

La protección de este corredor ecológico como zona de especial protección de importancia para el Mediterráneo (ZEPIM) deberá ser ratificada dentro del Convenio de Barcelona cuya próxima conferencia tendrá lugar entre el 17 y el 20 de diciembre en Tirana (Albania).

No obstante, tal declaración estaba supeditada a que el Gobierno español cumpliera previamente su compromiso. El pasado 6 de octubre, el Gobierno español se comprometió en la cumbre internacional Our Ocean, organizada por la UE, a convertir el citado corredor de migración de cetáceos en un área marina protegida”, dentro de la normativa española.

La protección previa en la normativa española y la aplicación de un régimen de protección eran condiciones necesarias para que pueda ser declarado ZEPIM por el Convenio de Barcelona.

Así, con el anuncio de la consulta pública del citado real decreto se despeja el camino para conseguir que el Convenio de Barcelona apruebe la declaración de este corredor migratorio de cetáceos como ZEPIM. Alianza Mar Blava presentará alegaciones a favor de las medidas que se proponen en el plazo de 30 días.

Lista extensa de apoyos

En los últimos meses se ha registrado una larga serie de apoyos significativos a la iniciativa: el Parlament balear, el Govern balear, la Generalitat de Cataluña, los consells insulares de Mallorca, Menorca, Formentera e Ibiza, el Ayuntamiento de Barcelona, los ayuntamientos de Palma, Ibiza, Mahón, Ciudadela, entre otros muchos de las Islas Baleares y, más recientemente, el Ayuntamiento de Valencia, así como las mayores ONG ecologistas de ámbito estatal y cerca de 50 instituciones científicas y entidades de conservación de los mares de todo el mundo, y decenas de renombrados científicos en este campo.

Altísimo valor

Este corredor de cetáceos tiene un altísimo valor ecológico por albergar una gran diversidad de especies: los rorcuales y los cachalotes, así como el delfín mular y el delfín listado o especies de cetáceos buceadores de gran profundidad como el calderón gris, el calderón común y el zifio de Cuvier, entre otras.

Además, es de especial relevancia por ser utilizado como zona de paso migratorio por el rorcual común hacia sus áreas de cría y alimentación en el norte del Mediterráneo. Todas estas especies tienen ya varios estatus de protección en varios regímenes de conservación nacionales e internacionales. Pese a ello, este valioso espacio está amenazado por varios proyectos de prospecciones petrolíferas cuya superficie de actuación prevista se solapa con la del propio corredor.

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