Motivos para rechazar las prospecciones de petróleo en Baleares

Los proyectos de prospecciones petrolíferas en aguas del Mediterráneo que están poniendo en jaque al medio ambiente de las islas Baleares y a su economía, al poner en riesgo la viabilidad de su sector más estratégico, el turismo, y también la pesca, se han convertido en una prueba de fuego de la credibilidad del Presidente del Gobierno, D. Mariano Rajoy.

Al respecto de estos proyectos, en contra de los cuales se ha movilizado de forma unánime la sociedad balear y todas las entidades e instituciones que la representan, el Presidente del Gobierno, aseguró, en declaraciones realizadas a la prensa tras reunirse con Felipe VI el viernes 8 de agosto de 2014 en Marivent, que “no habrá ninguna prospección petrolífera [en Baleares] si hay el más mínimo indicio de que puede generar el más mínimo problema en materia de medioambiente”. Y, acto seguido, recalcó: “No lo habrá si hay el más mínimo indicio”.

Pues bien, el Presidente del Gobierno ya tiene los indicios que reclamaba. Ha llegado el momento de comprobar si el Sr. Rajoy es en verdad un hombre esclavo de sus palabras.
Son tres los proyectos de prospecciones petrolíferas que han suscitado un rechazo frontal y sin precedente de la sociedad balear: el de la petrolera Cairn Energy en el golfo de Valencia, en un área de gran valor ecológico localizada frente a las costas de Ibiza y Formentera y de la Comunidad de Valencia; el de Spectrum Geo Limited en el mar Balear; y el de Seabird Exploration en el golfo de León, frente a las costas de Cataluña y Baleares.

El propósito final de todos estos proyectos es extraer petróleo en el subsuelo marino, en aguas profundas, por medio de plataformas petrolíferas en alta mar. Proyectos de la misma naturaleza que el que ocasionó el mayor vertido de crudo de la historia: el de la plataforma Deepwater Horizon de British Petroleum en el golfo de México, el 20 de abril de 2010, que provocó un desastre ambiental y económico sobre la pesca y el turismo, cuyos negativos efectos se prolongarán durante décadas.

Con respecto al proyecto de Cairn Energy, el más avanzado en su tramitación y el único de los tres citados que ha sido sometido a información pública, la oposición ha sido rotunda.

Más de 128.000 alegaciones de ciudadanos contrarios al proyecto (de las cuales 117.000 proceden de Baleares) fueron legalmente registradas a principios de 2014 en este procedimiento administrativo, lo que constituye un récord histórico de enorme trascendencia en un proyecto de estas características. Además se presentaron decenas de alegaciones de Administraciones, instituciones, ONG, entidades del sector privado, del sector del turismo, de cofradías de pescadores, etc., todas ellas contrarias al citado proyecto. En todas esas alegaciones se hacía hincapié en los negativos y críticos impactos medioambientales que tendría este proyecto para la fauna marina y sus hábitats, así como para las especies de interés pesquero.

También el Govern balear apoya el rechazo a este proyecto y al resto de prospecciones petrolíferas planeadas en torno a las Islas Baleares, al igual que sucede con todos los Consells insulares. Es el mismo caso del Parlament balear, donde se han aprobado unánimemente varias mociones en este mismo sentido.

Pero quizás los indicios medioambientales que el Sr. Rajoy estaba esperando conocer sean los que se plasman en el informe preceptivo de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), de fecha 25 de septiembre de 2014, titulado “Informe al Estudio de Impacto Ambiental del proyecto ‘Campaña de adquisición sísmica 3D en los permisos B, G, AM·1 y AM·2 en el golfo de Valencia (20120322MIN)”, el cual fue solicitado a esta Dirección General en el procedimiento de evaluación de impacto ambiental del proyecto de Cairn Energy.

Informes en contra del proyecto de prospecciones

El informe de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar (DGSCM) desaconseja de forma contundente la realización de este proyecto. La DGSCM hace en su informe una detallada relación de las especies de cetáceos, tortugas y aves marinas presentes en la zona que se vería afectada y concluye, tras haber analizado el Estudio de Impacto Ambiental, que: “La motivación de este informe negativo está basada (…) en los valores naturales de la zona y en la presencia de espacios y especies protegidos.

Por este motivo la alternativa deseable desde el punto de vista de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar es la alternativa de no realización de la actividad de prospección sísmica en áreas de presencia de cetáceos sensibles y especies protegidas”

Así mismo, afirma: “Teniendo en cuenta el informe de esta unidad emitido el 20 de marzo de 2013, la enorme superficie en la que se pretende realizar los trabajos sísmicos, y el amplio periodo temporal, se considera que la potencial afección negativa sobre la fauna marina presente en el área de actuación, es de una magnitud suficiente como para desaconsejar que se desarrolle el proyecto”.

Por si hubiera lugar a dudas, la DGSCM establece que: “Se considera que este proyecto no es compatible con los objetivos establecidos en la legislación de protección de la biodiversidad ni los objetivos de la Ley 41/2010, de 29 de diciembre, de protección del medio marino y de las estrategias marinas”.

Como refleja este informe, el proyecto se llevaría a cabo dentro del Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo, zona propuesta como ZEPIM (acrónimo de “Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo”; se trata de espacios naturales marinos o costeros que gozan de especial protección medioambiental basada en el Convenio de Barcelona, ratificado por España). Los ZEPIM se crean para la protección de los ecosistemas marinos singulares a lo largo del mar Mediterráneo. Por ello, afirma la DGSCM, se debe considerar la alternativa ‘cero’ o de no actuación, ya que se trata de un corredor único de alta importancia para mamíferos y tortugas marinos (todos ellos protegidos por la legislación europea, nacional o autonómica y por diferentes convenios y acuerdos internacionales ratificados por España).

La DGCSM hace especial hincapié en la presencia permanente de cetáceos en la zona donde se pretende realizar el proyecto. Las especies presentes en la zona son delfín mular, rorcual común, delfín listado, delfín común, calderón gris, calderón común, cachalote y zifio de Cuvier. Este último, de poblaciones muy escasas y en peligro, es extremadamente sensible a los efectos de la contaminación acústica producida por las prospecciones petrolíferas. De hecho, el zifio de Cuvier goza del máximo grado de protección por un reciente acuerdo del Convenio de Bonn sobre Conservación de Especies Migratorias.

En ese sentido, la DGSCM afirma: “Teniendo en cuenta estos datos se puede concluir que existe una presencia permanente de ciertas especies de cetáceos en el golfo de Valencia entre las que destaca el delfín listado y el delfín mular. Por lo que independientemente de la época del año en la que se planteen realizar la campaña sísmica, estas especies siempre recibirán un impacto difícil de minimizar”.

Sin embargo, a pesar de todas estas evidencias científicas (o “indicios”, como decía el Sr. Rajoy), la Secretaría de Estado de Medio Ambiente del MAGRAMA aún no ha emitido la Declaración de Impacto Ambiental de este proyecto. Su publicación, que debería haber tenido lugar el pasado mes de diciembre, según los plazos que marca la normativa de aplicación, sufre una demora inexplicable.

Para la Alianza Mar Blava [plataforma intersectorial constituida por administraciones públicas (Consells insulares y Ayuntamientos de Ibiza y Formentera), entidades de sectores económicos potencialmente afectados como el turismo, la pesca, la agricultura o la navegación, organizaciones sociales y ecologistas, sindicatos e instituciones públicas y privadas, cuyo objetivo es parar definitivamente los proyectos de prospecciones petrolíferas en el Mediterráneo occidental; actualmente cuenta con más de 80 miembros], no existe ninguna razón técnica ni jurídica que permita al MAGRAMA retrasar la adopción y publicación de la Declaración de Impacto Ambiental de este proyecto.

Esa deliberada e injustificada inacción del MAGRAMA en el cumplimiento de su obligación legal de resolver el expediente, mediante la adopción y publicación de la correspondiente Declaración de Impacto Ambiental, podría generar responsabilidad administrativa e incluso penal por parte de la autoridad y los funcionarios responsables de la tramitación y resolución del expediente. A ese respecto, la Alianza Mar Blava ha presentado ya una denuncia a la Fiscalía por presunta prevaricación.

Previamente, la Alianza Mar Blava había pedido a la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, la inmediata resolución del expediente del proyecto de Cairn Energy y que, en virtud de los criterios mantenidos por la DGSCM desaconsejando su realización, así como las decenas de miles de alegaciones presentadas, el órgano ambiental formule una Declaración de Impacto Ambiental desfavorable para el citado proyecto, ya que puede concluirse que previsiblemente causará efectos negativos significativos e inaceptables sobre el medio ambiente, y al considerarse que las medidas previstas por el promotor no son una garantía suficiente de su corrección.

Todos los analistas coinciden en que estamos asistiendo a un proceso de intenso cambio social y político. La ciudadanía, harta de engaños y de corrupción, demanda que sus representantes políticos les digan la verdad, y que actúen de forma coherente con lo que prometen y predican.

No sabemos si el Sr. Rajoy preferiría ahora no haberse manifestado el pasado 8 de agosto sobre las prospecciones petrolíferas en Baleares, así hubiera podido ser dueño de su silencio. Pero lo cierto es que en estos momentos es esclavo de las palabras que profirió aquel día.

 

Artículo original publicado en La Vanguardia

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