Varapalo para los sondeos petrolíferos frente a la Costa Brava y Menorca

Severo varapalo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente al proyecto para efectuar una campaña de sondeos acústicos para explorar la existencia de petróleo frente a la Costa Brava y norte de Menorca. La iniciativa ha sido promovida por la empresa Schlumberger (que ha sustituido a Seabird Exploration como promotora). La Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar ha emitido un informe en el que descalifica el proyecto porque contiene numerosas deficiencias y errores de cálculo, no ofrece detalles claros de cómo se llevará la exploración y no tiene en cuenta el impacto sobre cetáceos y tortugas, entre otras carencias. Los funcionarios sostienen que en este plan hay numerosas inconcreciones e inexactitudes, que dejan en mal lugar a la empresa promotora.

Gráfico de la zona de sondeo en busca de petróleo frente a la Costa Brava LVE

Gráfico de la zona de sondeo en busca de petróleo frente a la Costa Brava LVE

El informe oficial replica las pretensiones de la compañía Schlumberger, que quiere analizar la estructura geológica del suelo submarino en una extensa área frente a la Costa Brava y norte de Menorca.

Para hacer estos sondeos, se emplea una embarcación especial con cañones de aire comprimido de alta presión (air guns) que emiten ondas acústicas cuyos ecos permiten elaborar un mapa 3D de las formaciones rocosas susceptibles de albergar el crudo. El problema de estas ondas acústicas puede causar daños a la fauna marina, incluso a distancias muy lejanas.

Información insuficiente

El informe de Medio Ambiente juzga incompleta e insuficiente la información proporcionada, pues “no se indica por cuántos cañones estará formado” el dispositivo, ni cuál es su configuración, “siendo éste un dato importante para la evaluación” del proyecto y “reducir el impacto acústico”, se dice.

También, se remarcan los errores del proyecto presentado, sobre todo cuando éste habla de “especies de Andalucía” o hace alusiones a la plataforma Casablanca frente a Tarragona, lo que hace sospechar que se trata de párrafos copiados empleados en otras solicitudes.

Del suelo marino se dice, primero, que es de arena y fango, y luego de limos y arcillas. Igualmente, hay errores en determinar el modelo acústico presentado, que no respeta las guías técnicas del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.

Otros errores detectados son que el proyecto sólo se refiere a la tortuga boba como de “interés especial” (en realidad está catalogada como “vulnerable” en el catálogo nacional de especies amenazadas); también se echa en cara a los promotores que no hayan considerado otras especies de tortugas marinas (tortuga laúd, tortuga verde y tortuga lora), “que deberían haber sido tenidas en cuenta” también.

Igualmente, se contesta la afirmación que no existen zonas de puesta de tortugas en el Mediterráneo, pues los funcionarios de Medio Ambiente documentan varios emplazamientos. Los promotores dicen que sólo hay rorcuales, y que por lo tanto la tarea de vigilancia puede hacerse con solo dos observadores en el barco (quienes ordenan parar los disparos de cañones si hay un avistamiento de animales); pero Sostenibilidad de la Costa y del Mar replica que en el norte de Catalunya y el golfo de León se concentran poblaciones de cetáceos (entre otras, delfín listado, delfín mular, delfín de Risso, zifio de Cuvier, calderón común, cachalote y rorcual común). De hecho, el Cañón de Creus se considera una zona de elevada frecuencia de cetáceos.

Corredor natural

Medio Ambiente esgrime que el rorcual común y el cachalote están incluidos en la lista de especies vulnerables y que la costa de Catalunya, al igual que la Comunidad Valenciana, alberga un corredor importante de migración de cetáceos (sobre todo, de rorcual común, la especie más habitual). Por eso, el informe señala que no deberían “realizarse operaciones de prospección sísmica marina” en las áreas con presencia de especies de cetáceos sobre los que hay evidencia de que el ruido humano tiene un impacto sobre su supervivencia (cachalote, el delfín mular y el rorcual común), ni tampoco en las áreas marinas protegidas incluido el corredor migratorio de cetáceos propuesto para esta zona del Mediterráneo.

“Es inaceptable”

“El proyecto presentado es inaceptable por sus múltiples errores, algunos de los cuales son una demostración palpable del burdo corta y pega realizado por el promotor, lo que le quita toda validez al documento”, dice Carlos Bravo, Coordinador del secretario Técnico de la Alianza Mar Blava, plataforma constituida por más de 80 entidades de las Islas Baleares. “Numerosos apartados evidencian que el promotor pretende a las claras priorizar el uso de los ‘air guns’ al máximo saltándose y tergiversando las recomendaciones o exigencias científicas reconocidas universalmente para proteger la fauna y que son obviamente de aplicación en España”, añade Carlos Bravo.

Daños en la fauna marina

El informe de la Dirección General de la Sostenibilidad de la Costa ha sido elaborado a requerimiento de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental (del mismo Ministerio d Medio Ambiente), en una fase inicial de la tramitación administrativa del proyecto, instado por Schlumberger ante el Ministerio de Industria (aunque es Medio Ambiente quien da el visto bueno y la preceptiva declaración de impacto ambiental).

Las prospecciones sísmicas pueden ocasionar en la fauna marina daños físicos, alteraciones del comportamiento, cambios en la distribución horizontal y vertical y en la abundancia, dice el informe, en el que se destaca que los cetáceos dependen del sonido para la alimentación, reproducción y orientación. El ruido marino produce un efecto de enmascaramiento de otros sonidos, daños fisiológicos irreversibles e pérdida de audición, entre otros efectos. El cachalote, el zifio de Cuvier, el calderón común, el calderón gris y el rorcual común son especies especialmente vulnerables a este impacto. Las tortugas pueden sufrir severos daños en sus órganos, cráneo y caparazón.

Noticia original en La Vanguardia

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