Riesgos añadidos en caso de exploración en Aguas Profundas

Es importante recordar que se trata de prospecciones en zonas con profundidades que pueden llegar a ser similares o superiores a la de la plataforma Deepwater Horizon de BP, cuyo accidente en el golfo de México en 2010 resultó catastrófico. En este caso el pozo se perforaba bajo una columna de agua de 1.500 metros. El hundimiento y explosión de la plataforma de exploración provocó el mayor accidente de la historia de la industria petrolera en aguas marinas, con 11 muertes, 16 heridos y el vertido de 5 millones de barriles de crudo que contaminaron costas a 250 km del pozo.

Cronología del accidente de la Deepwater Horizon (pdf)

Operar a profundidades elevadas añade un factor de riesgo muy elevado en las fases de la perforación exploratoria y de extracción debido a las presiones extremadamente elevadas, la baja visibilidad y la imposibilidad de acceso humano a la boca de los pozos.

La Comisión Nacional sobre el desastre de la Deepwater Horizon declaró: “La perforación en aguas profundas acarrea nuevos riesgos, que aún no están completamente solucionados por estudios que aclaren dónde es seguro perforar, qué problemas podrían surgir, y cómo reaccionar si algo sale mal. Los equipos de perforación incluyen maquinaria potencialmente peligrosa. El entorno en aguas profundas es frío, oscuro, remoto, y sujeto a altas presiones y el petróleo o gas de las reservas, cuando se encuentra, se halla a presiones aún más altas (decenas de atmósferas), lo cual agrava los riesgos en caso de pérdida de control del pozo. La [catástrofe de la] Deepwater Horizon y el pozo Macondo ilustran claramente que todos esos riesgos son reales. Cuando se produce un fallo a semejante profundidad, recuperar el control del pozo representa un formidable reto ingenieril y los costes del fracaso, ahora lo sabemos, pueden ser catastróficamente altos”.

Petróleo en la superficie del océano debido al accidente de la Deepwater Horizon © <a href="http://www.flickr.com/photos/flseagrant/7782493270/">Florida Sea Grant</a>

Petróleo en la superficie del océano debido al accidente de la Deepwater Horizon © Florida Sea Grant

En diciembre de 2011, el National Academy of Engineering and National Research Council publicó un informe acerca de la seguridad en las operaciones de perforación en el mar. Las conclusión a la que llega el estudio es muy clara: la perforación en aguas profundas no es segura. Este informe describe un panorama particularmente sombrío de los peligros que acompañan a la perforación en mar abierta y especialmente, en aguas profundas. Concluye, como han hecho anteriormente otros estudios, que las válvulas de seguridad (blowout preventers, BOPs en sus siglas inglesas), es decir, la última línea de defensa contra la pérdida de control de los pozos y contra vertidos, no están diseñadas para funcionar correctamente en perforación en aguas profundas y, por lo tanto, no se puede confiar en ellas.

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