El litoral

Perforación y explotación de los pozos

Quizás uno de los efectos más visibles relacionados con la perforación exploratoria y la explotación de pozos de petróleo sea la llegada de manchas de hidrocarburos o de crudo meteorizado a las costas.

El sector turístico se vería perjudicado aún más en el caso de accidentes con vertidos en la fase de exploración, como los que ocurrieron en la plataforma Deepwater Horizon en 2010 o, en otro orden de magnitud, durante la perforación de los pozos de Repsol Montanazo-5D y Lubina-1 en Tarragona.

Durante la exploración en el mar se han producido explosiones de forma regular en todo el mundo y la profundidad de perforación ha ido aumentando, con los riesgos que ello supone. De acuerdo con los datos de evaluación de riesgos de la Asociación Internacional de Productores de Petróleo y Gas, entre 1970 y 2007 hubo 498 explosiones en todo el mundo, de las cuales 128 dieron lugar a vertidos y mareas negras.

Los peligros de perforar en alta mar, incluso cuando se explora en aguas poco profundas, tampoco son ningún secreto. Entre 2001 y 2010, por ejemplo, el US Minerals Management Service informó de 858 incendios y explosiones, 1.349 lesiones y 69 muertes tan sólo en las plataformas de perforación en las aguas del golfo de México.

Incluso en Noruega, considerado como uno de los entornos más regulados para la perforación en el mar, se han producido entre 80 y 100 eventos precursores anuales que podrían haber llevado a una explosión. Esto corresponde a aproximadamente un evento precursor por cada instalación y año.

Es más, sólo en el mes de junio de 2013, las plataformas marinas de extracción y perforación de Gran Bretaña han causado 55 vertidos de petróleo u otras sustancias químicas en el Mar del Norte, poniendo en entredicho las afirmaciones de la industria petrolera por las que pretende tener un fuerte historial de seguridad y respeto al medio ambiente.

En caso de vertido catastrófico, los efectos incluyen el cierre de las playas al público. Parte del petróleo que termina en los mares se evapora y pasa a convertirse en partículas que pueden introducirse en el cuerpo de los organismos a través de las vías respiratorias o la piel. Algunos Hidrocarburos Policíclicos Aromáticos (PAH) son fototóxicos por lo que ciertos compuestos derivados del petróleo pueden convertirse en compuestos mucho más tóxicos tras la foto-oxidación.

Brigadas de limpiadores en la playa de Pensacola tras el vertido del Deepwater Horizon © <a href="http://www.flickr.com/photos/flseagrant/7782484524/in/set-72157631067708970">Florida Sea Grant</a>

Brigadas de limpiadores en la playa de Pensacola tras el vertido del Deepwater Horizon © Florida Sea Grant

No debemos olvidar además que, una vez quemado en coches, camiones o aviones, el crudo se transforma en la mayor causa del cambio climático de España. Los impactos del cambio climático constituyen otra de las grandes amenazas para el litoral balear. Los últimos datos conocidos prevén una subida del nivel del mar de 20 centímetros en las costas baleares, lo que significará un retroceso de la línea de costa de 15 metros para el año 2050. De igual forma, el último informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC) augura mayores sequías, huracanes y grandes temporales para el archipiélago balear. Estas previsiones deberían hacer reflexionar sobre la necesidad de abandonar los combustibles fósiles en favor de las energías renovables, el ahorro y la eficiencia energéticas.

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